Manejo de Temperaturas
- HENRY SALAS
- 24 oct
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Actualizado: 25 oct
La temperatura ambiental es uno de los factores más críticos en la crianza y levante de pollas ponedoras, ya que influye directamente en el consumo de alimento, ganancia de peso, conversión alimenticia y viabilidad del lote. Las aves son homeotermas imperfectas, lo que significa que dependen en gran medida del ambiente para regular su temperatura corporal.
En la fase inicial (0 a 7 días), se requiere un ambiente cálido, con temperaturas de 32–35 °C en el nivel de las aves, reduciéndose gradualmente entre 2 y 3 °C por semana hasta alcanzar 20–22 °C al final del levante.
Temperaturas por debajo del rango óptimo causan estrés por frío, menor consumo de alimento y aumento de mortalidad; mientras que temperaturas elevadas reducen el consumo, provocan estrés calórico, deshidratación y baja uniformidad del lote.





Temperatura, esencial en crianza de aves